Muchas veces quien te critica no es más que alguien que está sentado a la orilla del camino mientras tu avanzas

. 5 de febrero de 2018

Roberto Celaya Figueroa 

En nuestro camino por la vida no estamos solos, hay quienes nos acompañan en nuestro andar, hay quienes nos encontramos mientras avanzamos, y también existen aquellas personas que a orillas del camino nos señalarán.

La naturaleza tiende siempre a la estabilidad, es decir, y yo creo lo has experimentado, todo lo que sea nuevo, diferente, ocasiona incertidumbre y un sentimiento de desasosiego en quien lo experimenta que busca en muchas ocasiones incidir en los eventos y las circunstancias para que todo vuelva a su estado original. Este tipo de reacción, que como comento se da en toda la naturaleza, no excluye de ese comportamiento a las personas.

Este impulso por mantener el statu quo de las cosas es hasta cierto punto bueno incluso necesario, imagínate si todo en nuestra vida estuviera sujeto a cambios constantes e impredecibles, realmente nada podría tomar forma en un mundo así de caótico.

Pero el que sea algo bueno e incluso necesario no quiere decir que nuestro estado natural sea la inacción, la inmovilidad. Cambios pueden y deben hacerse para mejorar lo que somos y lo que tenemos, pero esos cambios –y esto debes tenerlo muy en cuenta- pueden hacer que quienes rechazan lo novedoso nos señalen, nos critiquen, nos censuren.

Es bueno escuchar a la gente, no somos una isla y nuestras acciones inciden en los demás. De la misma forma ellos, al estar alejados de lo que hacemos, sentimos, pensamos, pueden dar una opinión más objetiva, pero el hecho de escuchar a los demás no quiere decir que debemos volvernos títeres sin conciencia que sólo estemos esperando que sean otros los que decidan por nuestra vida.

Yo creo esto es algo muy claro, muy simple, pero no sabes la cantidad de gente que termina abandonando sus proyectos solo porque a los demás no les pareció y tras la crítica negativa de estos los primeros decidieron abortar todo lo que traían en mente.

Aquí llegamos al punto donde debes desarrollar sabiduría, la necesaria para no rechazar las observaciones que los demás nos hagan y que puedan ayudarnos en nuestro proyecto de vida, y de igual forma para rechazar aquellas imposiciones intelectuales y emotivas que puedan socavar la búsqueda de nuestros sueños, metas y objetivos.

No te preocupes si los demás te señalan con el dedo inquisidor mientras avanzas en la vida en pos de lo que te has planteado, preocúpate si no hablan pues es señal de que nada estás haciendo, después de todo muchas veces quien te critica no es más que alguien que está sentado a la orilla del camino mientras tu avanzas.

 

Roberto Celaya Figueroa, Sc.D.
Formación • I+D+i • Consultoría
Desarrollo Empresarial – Gestión Universitaria – Liderazgo Emprendedor
www.rocefi.com.mx

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies