Menos mal que no somos todos iguales  ¿Pero sabemos a lo que nos enfrentamos?

. 13 de abril de 2018

Por Jorge Salinas

A mitad de una decisiva reunión con un cliente importante el becario de turno saca una lata de Coca Cola y una bolsa de Cheetos y a continuación se pone a comer mientras el resto de los asistentes comparten los detalles del proyecto que está a punto de venderse.

¿Qué pensarías? ¿que es una falta de respeto al cliente, o que simplemente son cosas que hacen los jóvenes?

Muchos de los que estáis leyendo estas líneas os diríais “a éste lo mato cuando salgamos”. Pues bien, iros acostumbrando porque tan solo es otra forma de entender la vida, los usos y costumbres están cambiando, y lo seguirán haciendo, como ha ocurrido siempre.

Menos mal que no somos todos iguales, pero…, ¿realmente nos lo creemos?

Si enarbolamos la bandera de la diversidad en nuestra empresa, proclamándola como uno de nuestros valores, seamos congruentes con ello.

Lo único que se ha producido con el ejemplo comentado es un choque de generaciones.

En la empresa actualmente conviven hasta cuatro de ellas: la del “Baby Boom”, la “X”, la “Y” (“Millennials”), e incluso, la generación “Z”, los nacidos muy a finales del siglo pasado y que ya empiezan a incorporarse al mundo laboral.

Con este panorama, ¿qué podemos esperar? ¿qué nos extraña?

Gestionar la diversidad se convierte en todo un reto porque exige tacto, diplomacia, aceptación, equilibrio, sentido común y hasta ampliar nuestro sentido del humor. Exigirá una actitud proactiva para poner foco en las fortalezas de cada una de las diferencias obviando, o al menos restando importancia, a los inconvenientes percibidos, tal y como explico junto a Antonella Fayer en el bloque de diversidad de nuestro último libro: La Empresa Camaleón.

Los desafíos más significativos son: El género, el idioma, la comunicación, la cultura, las áreas de interés, los valores, el concepto de organización, los equipos en remoto, los mapas de realidad …etc., por nombrar tan solo unos cuantos.

¿Qué estás haciendo para gestionar y sacar partido de cada uno de estos aspectos?

¿Te consideras un líder que apuesta por la diversidad? ¿Y si empezaras por lo básico?

El reto de promover eficazmente la igualdad de la mujer en el entorno empresarial implica el diseño y despliegue de una intervención que atienda a las variadas implicaciones sistémicas del mismo. Por tanto, los ejes de actuación y las herramientas a utilizar serán diferentes. Una de las herramientas que ha demostrado su eficacia es el establecimiento de un Programa formal de Mentoring para la Igualdad de Género, y pensando en mentoring Atesora Group, a través de La International Mentoring School, tiene mucho que decir.

¿Hablamos en primavera?

 

Jorge Salinas
Presidente del Grupo Atesora

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