Los qué y los cómo de un cambio de Hábito

. 22 de noviembre de 2017

Paulina Arrau

Por  Paulina Arrau

“Durante muchos años, se creyó que a partir de cierta edad la dotación de neuronas no se renovaba. Las últimas investigaciones científicas demuestran que la actividad mental modifica el cerebro y nos conduce a lo que conocemos como “Sabiduría”. Estos últimos descubrimientos se inscriben en lo que se denomina neuroplasticidad.”

Elkhonon Goldberg, Neurólogo de la Universidad de Nueva York, Director del Instituto de Neuropsicología y Funcionamiento Cognitivo.

En mi artículo anterior les mostré qué información es clave para trabajar en un cambio de hábito, cuando este está afectando negativamente nuestra calidad de vida.

El ejemplo que usé y seguiré usando es el siguiente:

¿Cuál es el Habito?: Paro de trabajar muchas veces durante el día, me voy a la cafetería a conversar con mis compañeros de oficina.
¿Afecta negativamente mi calidad de vida?: Sí, porque me estoy volviendo poco productivo/a, no estoy cumpliendo con mis compromisos a tiempo.
¿Cómo me siento respecto de las consecuencias negativas de mi mal hábito? Me está afectando mi autoestima, estoy dudando de mis capacidades.
¿Qué lo gatilla?: Cuando tengo un cerro de carpetas por revisar y veo que me siguen pasando más temas a resolver.
¿Qué me digo a mi mismo, frente al estímulo que gatilla mi reacción?: Estoy aburrido de que me pidan y pidan cosas como si no tuviera nada que hacer, no tienen respeto, les da lo mismo a que hora termine, que son muy abusadores.
¿Cómo me siento cuando se desencadena la reacción?: Me siento abrumado, enrabiado, quisiera dejar todo botado.
¿Cómo se siente en el cuerpo?: Mi cuerpo está tenso, la garganta y el estómago apretados.

Ahora bien, teniendo información útil y relevante al respecto, podemos:
1. Elegir nuevos pensamientos:
Una vez que conocemos que es lo que pensamos justo antes de que se gatille la conducta, podemos mirar nuestro diálogo interno desde dos prismas muy interesantes:

     – Desde los roles:
Lo que implica mirar la historia que nos contamos, como si fuéramos espectadores de nuestro discurso interno y buscar desde la lógica de un juego de roles, quien es quien dentro del relato:

Usemos el diálogo interno del ejemplo:
“…estoy aburrido de que me pidan las cosas como si fuera lo único que tengo que hacer, deberían tener mas respeto, les da lo mismo a que hora termine, son unos abusadores…”

¿Qué rol le está dando a su Jefe?                     R: Victimario
¿Qué rol se está asignando a si mismo?         R: Víctima
Desde ese rol, el tipo de pensamientos que nos surjan, van a ser todos muy parecidos a los del ejemplo, mientras que si decidimos tomar otro rol, se nos podrían ocurrir otras ideas frente al mismo hecho.
Decidamos entonces, ¿en qué otro rol nos podemos ubicar?
Si decidiéramos tomar el rol de “Protagonistas” por ejemplo, podríamos optar a otro conjunto de pensamientos como los que ofrezco a continuación, en donde nos empoderamos de nuestro cargo:
Pensamiento nuevo 1: “si mi jefe me esta delegando tantas cosas es porque confía en mi y porque probablemente a él también le estén delegando muchas cosas”
Pensamiento nuevo 2: “si mi jefe me esta delegando tantas cosas es porque definitivamente para él yo soy el responsable de ellas, mientras siga aquí, yo elijo cumplir y hacer bien mi trabajo”
Si efectivamente pudiéramos pensar algo como lo que ofrezco, sería escapar y bajar a conversar a la cafetería una acción consecuente? Probablemente no… Inténtenlo!

      – Desde los Juicios:
Un Juicio por definición, es un tipo de declaración en donde expreso como cierta mi interpretación de la realidad, por lo tanto, siempre puede pasar, que no esté pasando, lo que yo creo que está pasando.
Para asegurarnos de que esta pasando lo que creemos que está pasando, es necesario hacer lo que los Coach llamamos FUNDAR EL JUICIO.
Fundar un juicio, es VALIDAR LOS SUPUESTOS en los que me estoy basando para declarar como cierto lo que estoy percibiendo.
Para fundar uno juicio, es necesario tener “las pruebas” suficientes como para validar la veracidad de lo que está declarando.

Si volvemos al ejemplo, aparecen 4 Juicios:
“como si fuera lo único que tengo que hacer”
“no tienen respeto”
“les da lo mismo a que hora termine”
“son unos abusadores”
¿Quién esta creyendo saber lo que otro ser humano esta pensando?
¿Tengo la capacidad para adivinar que es lo que efectivamente moviliza a otro ser humano?
¿Conozco yo de primera fuente, cuales son las motivaciones del otro para hacer lo que hace, o son todas conjeturas mías? 

2. Elegir nuevas conductas:
Aquí es indispensable el preguntarnos ¿Para qué hago lo que hago?
Si vamos al ejemplo, una posible respuesta a esa pregunta sería: Para alejarme de todo mi alto de carpetas por revisar y sentirme contenido por mis compañeros.

A partir de esta información, podríamos:
Disponer las carpetas de otra manera, para que no se acumulen sobre el escritorio.
Elegir a 1 amigo, que NO sea de la oficina, para llamarlo por teléfono cuando me sienta muy abrumado, con el propósito de buscar contención, pero no desde la queja por todo lo que según yo pasa en la oficina.
Si buscamos nuevas conductas, que resguarden lo que nos motiva a realizar aquellas que conforman nuestro mal hábito y las llevamos a la práctica, podríamos sorprendernos teniendo resultados positivos y en un tiempo menor al esperado! Inténtalo!

 3. Sentir el nuevo Hábito:
Cuando diseñes tu nueva conducta, ayúdate a instalarla en ti imaginándote en tiempo presente como si ya fuera parte de tu cotidiano.
Visualiza como si fuera una película (con gran detalle) el impacto positivo que logra en tu vida este cambio de conducta que te llevará al cambio de hábito.
Siente como lo sientes corporalmente y emocionalmente.
Mírate realizando la “nueva actividad” una y otra vez.

4. Monitorear las resistencias diariamente:
Para avanzar es importante determinar que es lo que te detiene, si las primeras acciones diseñadas no te permiten el cambio, pregúntate:
¿Qué es lo que me está frenando?
¿Qué de estas nuevas acciones no se ajusta a mis necesidades?
¿Qué nuevas acciones podría diseñar?

5. Reconocer cada logro:
Cada vez que logras sobreponerte a tu mal hábito FELICITATE!!!, es muy importante que tú mismo reconozcas tus propios logros, no es fácil romper con una conducta que está muy arraigada, sin duda ha requerido de mucho esfuerzo, compromiso y disciplina de tu parte.

6. Llevar un Bitácora:
Lleva un registro diario de cada vez que logras sobreponerte a tu mal hábito, eso te proveerá de “extra-fuerza” para la siguiente vez que se gatilla tu mal habito y debas “gobernarte”.

7. Fijarte si hay “circunstancias especiales”:
También es importante notar si hay momentos o circunstancias en donde es mas fácil o mas difícil cambiar la conducta negativa por la positiva, de manera de diseñar estrategias adicionales para esos momentos especiales.

8. Involucrar a una o mas personas a las que aprecies:
Una muy buena estrategia es contarle a otros que quieres lograr un cambio de hábito y cuales serán tus estrategias para lograrlo, así no solo te comprometes contigo mismo, también lo haces con otro a quien quieres y respetas que además te puede ayudar a lograr tu objetivo.
Todas las anteriores son estrategias que pueden ser de gran utilidad para lograr un cambio de hábito, sin embargo hay una variable indispensable… LA DISCIPLINA.
Mi Maestra de Midfulness, Veronica Guzmán, alguna vez en clases nos dijo:
La DISCIPLINA requiere… AUSENCIA DE DUDA
Esta frase podría como ocurrió en mi, servirles al momento de verse entrampados en el diálogo interno que les dificulta el cambio… esa vocecita que nos da un sin fin de argumentos para seguir como estamos…
¿Cómo la obviamos?… Si para que exista disciplina, no debo dar espacio a la duda, entonces me antepongo a lo que sé que va a ocurrir al momento de tener que optar por mi nueva conducta, aquietando mi mente y pasando a la acción de inmediato.
Además y con esto estoy terminando, les recomiendo leer el libro “Deja de ser tú” de Joe Dispenza, es un gran libro que explica cómo funciona nuestro cerebro, cómo nuestros pensamientos son su “alimento” y cómo podemos dejar nuestra habitual manera de ser para convertirnos en la mejor versión de nosotros mismos.

Espero que este segundo articulo sobre como lograr un cambio de hábito les resulte de gran utilidad.

 

Paulina Arrau
Life Coach

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