La cima de la montaña te permitirá descubrir más montañas que están esperando por ti

. 4 de diciembre de 2017

 Roberto Celaya Figueroa 

Todos tenemos sueños, metas y objetivos a los que imprimimos todo nuestro esfuerzo, constancia, disciplina y pasión. Lo mejore de esto, obvio, es conseguir lo que deseamos, pero después de ello lo segundo mejor es darnos cuenta que detrás de ese sueño, meta u objetivo alcanzado hay más que esperan vayamos por ellos.

Te pregunto, ¿qué sueño, meta u objetivo estás trabajando en este momento? Excelente. Y luego que lo logres, ¿qué harás? Es importante pensar en esto, aunque no mucho, déjame te explico por qué.

Nuestro andar por la vida no puede ser sin ton ni son sino que, para hacer eficiente y eficaz ese caminar se requiere de un plan estratégico, un plan estratégico que tenga que ver con tu proyecto de vida y donde consideraras las metas, sueños y objetivos que quieres alcanzar así como las formas de lograrlo.

Ese plan te permitirá encauzar tus esfuerzos y al mismo tiempo ir evaluando los logros que vayas consiguiendo o, en su defecto, hacer las correcciones que sean necesarias si encuentras desviaciones en lo que habías planeado.

Este planear no quiere decir que las cosas salgan tal cual uno se las ha imaginado, simplemente te permite establecer una línea de acción a efecto de que lo que hagas tenga un por qué y un para qué que incremente, aunque no garantice, las posibilidades de tener éxito en lo que te propongas.

Por eso te comentaba que es bueno pensar en lo que haces y en lo que harás una vez que lo logres. Pero de la misma forma te comenté que, sobre esto último, lo que harás una vez consigas lo que te has propuesto, no pienses tanto ya que no sabes dónde terminarás una vez que consigas lo que te has propuesto.

Es bueno, sin duda, el tener planes para tu proyecto de vida, pero de la misma forma, la vida nos va enseñando que una cosa es lo que planeemos y otro lo que logremos. Independientemente de esto después de que logres lo que te hayas propuesto en mayor o menor medida, podrás darte cuenta que aparecen frente a ti nuevos sueños, metas y objetivos a los que podrás ir en pos de ellos.

Es bueno tener un plan, al menos de manera general, sobre lo que harás una vez consigas lo que te has propuesto, pero este plan debe ser flexible para que puedas aprovechar las oportunidades que, después de alcanzar lo que te hayas propuesto, aparezcan  frente a ti o para que, si lo que lograste difiere en mayor o menor medida de lo que te propusiste, puedas a partir de ahí lanzarte en pos de nuevas metas, sueños y objetivos.

Imprime todo tu esfuerzo constancia, disciplina y pasión en ese andar que te lleva en pos de los sueños, metas y objetivos que te has planteado, siempre con la mente abierta para detectar, una vez hayas alcanzado lo propuesto, las oportunidades que se abran ante ti, después de todo la cima de la montaña te permitirá descubrir más montañas que están esperando por ti.

 

Roberto Celaya Figueroa, Sc.D.
Formación • I+D+i • Consultoría
Desarrollo Empresarial – Gestión Universitaria – Liderazgo Emprendedor
www.rocefi.com.mx

 

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies