Elige con cuidado tus metas ya que después de todo pagaras con el tiempo de tu vida por ellas

. 10 de abril de 2018

Roberto Celaya Figueroa

Nuestra vida está llena de metas, sueños y objetivos, algunos de mayor alcance, otros de menos, pero al final de cuentas todos exigen de nosotros constancia, disciplina, esfuerzo y pasión, es por ello que la elección de lo que queremos debe ser tomada con la seriedad debida.

¿Te has fijado como es que cuando uno va de compras se pone a comparar no sólo el precio del producto sino también la calidad e incluso los accesorios como la garantía o el servicio postventa? Y como no: uno va a entregar su dinero por un bien o servicio, luego entonces lo que uno desea es que ese bien o servicio reúna las características que satisfagan nuestra expectativa.

Esto es lógico ya que ganar ese dinero nos ha costado. El dinero representa ese esfuerzo que hemos realizado para conseguirlo. Es así como no nos puede dedicar un poco de tiempo para analizar las opciones que frente a nosotros tengamos para poder escoger la mejor y poder decir que nuestro dinero ha sido correctamente usado.

Pues bien, el dinero como quiere viene y va. Si hiciste una mala elección al comprar un producto puedes más delante tener dinero de nuevo y comprar otro. Es más: incluso si llegas a perder dinero más delante puedes de nuevo, con tu trabajo, poder recuperarlo, pero ¿y el tiempo?

En mis conferencias sobre liderazgo, emprendedurismo y motivación siempre pregunto, como una forma de reflexión, que me digan si conocen a alguien que venda tiempo, ya que necesito unas cuantas horas, para pagarle y bien por ese producto. Obvio nadie levanta la mano.

Esa es la realidad: el tiempo se va y no vuelve. Si vemos nuestra vida, es cierto que cada día, cada hora, cada minuto y cada segundo que pasa es un día, hora, minuto o segundo que hemos vivido, que ya es nuestro, pero de la misma forma es un día, hora, minuto o segundo que se ha ido, que no volverá y que no hay manera alguna de recuperarlo, de volver añadirlo a nuestra vida.

Con esta reflexión quiero llevarte a ver cómo es que las metas, sueños y objetivos que te plantees en nuestra  vida demandarán, si: esfuerzo, constancia, disciplina y pasión, pero sobre todo ello un recurso que no es renovable y que es precisamente el tiempo. ¿A qué dedicarás ese recurso que se va y no vuelve?

Dado que en cuestión del tiempo que disponemos, cada meta, sueño y objetivo al que  le dediquemos un día, una hora, un minuto o un segundo, ese mismo día, hora, minuto y segundo no podrá ser destinado para otro sueño, meta u objetivo, por lo tanto debemos decidir con conciencia, con seriedad y responsabilidad, el uso que a ese recurso no renovable que tenemos daremos.

Un aspecto de las metas, sueños y objetivos que deseemos es que éstos deben siempre estar en nuestra vida en orden de prioridad a efecto de destinarles en ese sentido la constancia, disciplina, esfuerzo y pasión debidos, así que elige con cuidado tus metas ya que después de todo pagaras con el tiempo de tu vida por ellas.

Roberto Celaya Figueroa, Sc.D.
Formación • I+D+i • Consultoría
Desarrollo Empresarial – Gestión Universitaria – Liderazgo Emprendedor
www.rocefi.com.mx

 

 

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