Dejar de juzgar y criticar a los demás

. 19 de septiembre de 2016

elisa-fraile

Por Elisa Fraile.

Según un estudio realizado por la Universidad Wake Forestde EEUU, las personas que tienen una buena imagen y un concepto positivo de los demás tienen una personalidad más equilibrada, una autoestima sana, mayor grado de felicidad y unos valores más humanos, mientras que aquellos que juzgan y critican a los demás son más proclives a estar más insatisfechos con su vida, a ser más infelices, egocéntricos y depresivos.

¿Criticas y juzgas a los demás o, por el contrario, ves cualidades y atributos positivos en otras personas? Cuando hablamos mal de los demás en realidad no estamos diciendo mucho de la otra persona, sino que hablamos sobre nosotros mismos, y más de lo que pensamos. Si eres de los que te pasas la vida criticando, presta atención a las siguientes claves:

  1. ¿Para qué criticas? ¿Qué ganas con ello? Plantéate seriamente esta pregunta y se sincero contigo mismo. Muchas veces nuestro nivel de insatisfacción es tal que lo proyectamos en los demás a través de la crítica. Cuidado con lo que dices porque cuando juzgamos hablamos más de nosotros mismos que de la persona que tenemos delante.
  2. Antes de criticar al otro párate a pensar cómo eres tú. ¿Sabías que lo que no nos gusta del otro suele ser algo que tenemos nosotros también? Las personas actuamos como reflejos y reconocemos en el otro lo que llevamos en nuestro interior. ¿Criticas al de enfrente porque no te respeta? Párate un segundo y analiza en qué áreas de tu vida tú no respetas a los demás o no te respetas a ti.
  3. Ojo por ojo y el mundo quedaría ciego. Si no te gusta que hablen mal de ti o que te juzguen, ¿por qué lo haces tú?
  4. Empatía: antes de juzgar al otro, piensa que esa persona tiene una historia y unas experiencias de vida de las cuales tú no sabes nada. Igual alguien hace algo que no te gusta y la primera opción es criticarle pero…¿si supieras por lo que esa persona ha pasado (o está pasando) seguirías juzgándole igual? No todo el mundo está en tus zapatos, al igual que tú no estás en los zapatos del otro. Entiende que todos tenemos una motivación para hacer aquello que hacemos, y el que la actitud de los demás sea diferente a la tuya no es motivo para que los juzgues.
  5. Céntrate en lo positivo de la otra persona. Cuando criticamos bebemos de nuestro propio veneno. Al igual que lo malo que vemos en el otro lo tenemos nosotros, también poseemos lo bueno. Pon tu atención en lo positivo y tu punto de vista cambiará.
  6. Si vas a criticar, para un momento, respira hondo y cuenta hasta diez. Este tipo de pensamientos criticones suelen ser automáticos. Cuando te das cuenta de ellos y los detienes, te será más fácil controlar las ganas de juzgar.
  7. Criticas en función de tus prejuicios y experiencias vitales. Es muy probable que estés juzgando a la persona que tienes delante erróneamente, y todo ello en base a una serie de creencias o condicionamientos que has desarrollado a lo largo de tu vida.
  8. ¿Quién eres tú para juzgar cómo debería ser o no ser la vida de los demás? Céntrate en aquellas cosas que puedes hacer en tu vida en vez de perder tiempo analizando o criticando la actitud de los otros, es un desgaste de energía inútil que no te lleva a ningún lugar.
  9. Trabaja en ti. Cuanto más te conoces, aceptas, entiendes y quieres, mayor es tu comprensión y aceptación de los demás.

Elisa Fraile
Experta en Autoestima y Amor Propio
elisafraile.com

 

 

 

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies