Coaching: Efecto ganador

. 8 de septiembre de 2013

sara-segura-jurado-mundo-coaching-magazine

Por Sara Segura Jurado

Aquellos que dicen que no puede hacerse, suelen ser interrumpidos por otros que lo están haciendo.
Joel A. Barker

Según declaraciones de César Fernández, Presidente ICF–España, apoyadas por un estudio elaborado por ICF – Mundo en el año 2012: “A pesar de la crisis, el coaching es una de las profesiones que están creciendo, siendo cada vez más demandados los servicios de un coach.”

Este crecimiento está apoyado por numerosos beneficios que encuentran las personas en el coaching:

- Trabajar con un objetivo en mente.
- Trabajar bajo un escenario ganar – ganar.
- Observación de su día a día, su entorno.
- Diseño de un plan A, B, C y D.
- Toma de decisiones.
- Creación de un plan de acción.
- Compromiso.
- Implicación.
- Responsabilidad.
- Aprendizaje.
- Superación.
- Transformación de comportamientos en comportamientos ganadores.

Las personas durante un proceso de coaching asumen retos, diseñan estrategias que les lleven a ganar batallas, experimentan, aprenden incrementándose su motivación y satisfacción. Generando recursos propios para alcanzar aquello que se proponen con la actitud y energía ganadora. Se transforman en personas de éxito.

La neurociencia, ciencia que estudia el cerebro, nos da una explicación fisiológica sobre el impacto y el EMPODERAMIENTO que aporta el coaching en las personas. Cada que vez que nos enfocamos en ganar, se produce un cambio en la bioquímica de nuestro cerebro segregando una hormona llamada Testosterona.

Los niveles altos de testosterona están relacionados con una mayor confianza y un comportamiento más agresivo* Bajo la visión del coaching, este incremento de agresividad se transforma en proactividad, resolución, no perdiendo la visión de las amenazas del entorno y contribuyendo con un equilibrio ecológico entre quién eres en este momento y quién quieres ser cuando alcances tu objetivo.

Un aumento de los niveles de testosterona llevara consigo un incremento de los niveles de dopamina, un neurotransmisor que actúa sobre los circuitos neuronales con los que nuestro cerebro, en su parte izquierda, comienza a diseñar acciones, fijar objetivos, elaborar estrategias y crear planes. Por otro lado, la dopamina también es la encargada de poner en marcha nuestro sistema de recompensa.

Es en este sistema donde se genera la satisfacción, motivación y placer de lograr lo que nos proponemos, lo que nos lleva a desarrollar comportamientos exitosos y querer seguir ganando, desafiándonos y asumiendo nuevos retos.

Entre sesión y sesión la persona tiene el compromiso, responsabilidad e implicación consigo mismo y con su coach de desafiarse, retarse y salir de su zona de confort para alcanzar sus compromisos, sus objetivos de sesión. La satisfacción de lograrlos lleva implícito un incremento de testosterona y el incremento de estos niveles lleva consigo la eliminación de miedos, ansiedad y bloqueos aumentando la confianza, motivación, seguridad y llevando la creatividad propia de la persona a niveles superiores focalizados en la búsqueda de soluciones encaminadas al éxito.

Este aporte neurocientífico explica el motivo por el cual el coaching genera en las personas un efecto ganador, transformándolas y programándolas para ser personas con una actitud ganadora.

* Como concluye el estudio Power Posing: Brief Nonverbal Displays Affect Neuroendocrine Levels and Risk Tolerance.

Sara Segura
www.coachinglifeliving.com