Buscan impulsar la educación emocional

. 13 de agosto de 2013

“Tenemos dos cerebros y dos clases diferentes de inteligencia: la inteligencia racional y la inteligencia emocional y nuestro funcionamiento vital está determinado por ambos”, afirma la psicóloga huilense y experta en PNL Heidi Latorre Adarme.

¿Quién no ha sentido en algún momento de su vida un conflicto emocional? ¿Quién en ocasiones no ha actuado más impulsado por la emoción, que por la razón, o incluso por encima de sus criterios?, pregunta la psicóloga huilense y experta en PNL Heidi Latorre Adarme al analizar los comportamientos humanos que están incidiendo en la sociedad de hoy.

Para la conferencista y terapeuta, todos los seres humanos “hemos atravesado por un fuerte coctel de emociones, donde algunos tienen más la capacidad de afrontarlas, de enfrentar diferentes conflictos, ser felices a pesar de las adversidades, y con facilidad reencuadran esas situaciones sacando lo positivo de la misma, y no enfocándose o mirando solo lo negativo”.

Explica la experta, que asimismo, a otras personas les cuesta trabajo tener esa capacidad de afrontamiento y siguen reviviendo una y otra vez ese evento, quedando atrapados en esa telaraña de sentimientos negativos, “o personas que les cuesta relacionarse con otros, expresar sus sentimientos. O quienes no piensan para actuar, y actúan por impulsos, por instinto, actúan desde el cerebro más primitivo (tronco encefálico), la parte del cerebro que permite una respuesta muy veloz, pero al mismo tiempo muy tosca, porque las células implicadas permiten que haya un procesamiento rápido, pero impreciso. A estas rudimentarias confusiones emocionales se les conoce como emociones precognitivas. Y es precisamente en este capítulo emocional donde encaja perfectamente una frase o varios dichos que quizá muchos hemos escuchado: “No pensé para actuar”, “no sabía lo que hacía”. Este tipo de comportamientos están basados en sentir antes que pensar, porque cuando una persona está emocionalmente perturbada, no puede pensar bien, y es donde se da paso a muchas acciones negativas, violentas, que con la cabeza fría no cometería”.

La psicóloga llama a un equilibro entre la emoción y el pensamiento, una buena relación a nivel neurofisiológico entre la amígdala, especializada en las cuestiones emocionales, y el neocortex(cerebro pensante), que desempeña papel fundamental en las emociones, “exceptuando aquellos momentos en los que las emociones se desbordan y el cerebro emocional asume por completo el control de la situación. En cierto modo, tenemos dos cerebros y dos clases diferentes de inteligencia: la inteligencia racional y la inteligencia emocional y nuestro funcionamiento vital está determinado por ambos”.

¿…Y cómo actuar ante nuestra realidad?….

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