“Amar la sorpresa es la fórmula para no quedar obsoletos”,

. 14 de septiembre de 2017

Por  Silvia Guarnieri

Si queremos aprender, y hacerlo con pasión, tenemos necesariamente que abrirnos a la sorpresa, tenemos que abrazar lo inesperado que ocurre en el camino de la vida y tenemos que aprovechar cada oportunidad que nos ofrece.  

El espacio que le demos a la incertidumbre en nuestra vida es el motor para encontrar los recursos para que la creatividad aparezca, pues cuando no hay nada seguro, nos vemos obligados a “crear” y a inventar. Si nos cerramos a la oportunidad que nos brinda el azar y la sorpresa nos negamos la oportunidad de crecer y de darnos cuenta de que para eso nuevo que aparece fuera de nuestro control, resulta que también teníamos recursos. Tener recursos sin saber que los tenemos es como tener un Ferrari aparcado en el garaje.

El vínculo entre la incertidumbre y la creatividad es el amor a la sorpresa. Esa es la fórmula para no quedarse obsoleto. No se trata de vivir todo el tiempo en el asombro, pero sí de saber que la sorpresa como emoción genuina aparece y nos conecta con algo impredecible para nosotros.

La apertura a la sorpresa y al futuro no predecible y no predeterminado es una actitud que se puede cultivar. Se trata de probar y equivocarse mucho, pues errar es una bendición, que o ganas o aprendes. Lo contrario, pensar en que el destino es único y que solo se puede ser una cosa en la vida, creer que el error es fracaso y que lo que lo que no controlamos nos hace sufrir es encender la llama para que la infelicidad se instale en nuestra vida.   

Soltar el control es reconocer que tenemos algo nuevo que aprender, es permitirse la humildad, es tener la mente abierta para enamorarse de la música del azar. En definitiva, las certezas son necesarias para actuar, pero si no las cuestionamos, nos dificultan el aprendizaje. Las certezas son como una herramienta que empleamos para ejecutar acciones y que debemos soltar justo después de terminar para poder incorporar algo nuevo y diferente: otro aprendizaje.

Cinco maneras de abrirse a la sorpresa:

  1. En la mesa familiar, siéntate en un lugar diferente.
  2. Haz el camino de vuelta a casa recorriendo otras calles, por otra carretera o con otro medio de transporte.
  3. Camina sin ningún objetivo por una calle diferente.
  4. Dedica 15 minutos al día a leer algo que nada tenga que ver con tu profesión.
  5. Realiza tareas que provoquen dejar la mente en blanco u ocupada con algo alternativo que nunca se hubieras imaginado que tú., sí tú, pudieras probar.

 

Silvia Guarnieri.
Coach y socia fundadora de Escuela Europea de Coaching (EEC)

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies